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¿POR QUÉ DEBERÍAMOS ALIMENTARNOS DE INSECTOS?

 

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) estimaron que el nivel de vida aumentará y que la urbanización en diferentes partes del mundo (China e India a la cabeza), incrementará el consumo de carne en un 77%.

La producción que se está obteniendo actualmente, no puede satisfacer la creciente demanda de alimentos, por lo que se necesita producir otras fuentes alternativas y renovables de proteína.

Un ejemplo de tales fuentes de proteína alternativas, pueden ser: las algas, la carne cultivada y los insectos. La realidad es que únicamente este último, es la alternativa que está preparada para su uso y consumo en la actualidad ya que además de ser una fuente casi inagotable de alimento por la cantidad de especies que conforman nuestro hábitat, contienen unos beneficios insuperables que otros alimentos de habitual consumo, no poseen ¡y eso ya lo saben algunos países!

¿EN QUÉ NOS BENEFICIAN ESTOS BICHOS?

 

– Fuente de proteínas y ácidos grasos

 

Un insecto puede llegar a alcanzar hasta el 70% del contenido proteico necesario para un individuo diariamente. Según expertos, su consumo en niños desnutridos también sería de gran importancia debido a su elevado contenido en ácidos grasos. Además, de acuerdo a la Sociedad Entomológica de Estados Unidos, las termitas, las orugas, los saltamontes, las moscas, las arañas y los gorgojos constituyen las mejores fuentes de proteínas que otros animales, como el pollo o la vaca.

La misma FAO hace una década, recomendó incluir estos bichitos comestibles en nuestra dieta diaria, ya que contienen grandes beneficios para la salud por ser fuente rica en proteínas, vitaminas B12 y B6, así como en hierro, calcio y grasas insaturadas (omega 3 y 6), así como por contener aminoácidos para el ser humano.

Por ello, están considerados como la alternativa sostenible y ecológica más adecuada de la carne y el pescado.

Además, su fuente de proteínas es de alta calidad, por lo que, como aseguró el fisioculturista y entrenador personal Adam Snicki “si quieres tener músculos poderosos el mejor camino es comer insectos”.

 

Es cierto, como aseguró la especialista en zootecnia de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, Charlotte L. R. Payne, que muchos deportistas quieren reducir su huella de carbono a la hora de alimentarse para su actividad física, por lo que comer insectos es una excelente manera de hacerlo. Por tanto, permiten el desarrollo muscular de las mujeres y hombres fitness, gracias a sus 9 componentes de aminoácidos esenciales, que reparan las fibras dañadas y consiguen su desarrollo sin necesidad de suplementación o complementos proteicos.

-Mayor índice de transformación del alimento (kg de alimento per kg de peso ganados)

La eficiencia de un insecto para transformar aquello que come en masa y crecimiento corporal es mucho mayor que en cualquier animal doméstico. Así pues, se necesita invertir menos recursos en su crecimiento que en otros animales; proporcionalmente, obtenemos más biomasa gastando menos. Este hecho cobra especial relevancia ya que las vacas, los corderos y los cerdos necesitan más sangre para calentar el cuerpo (son endotérmicos), produciendo así, calorías. Al contrario que los insectos, que son exotérmicos y obtienen su energía del entorno que les rodea generando un alto contenido en proteína y bajas grasas.

-Fuente de minerales y de fibra

 

Alrededor de 1 de cada 2 mujeres embarazadas y de un 40% de los niños en etapa preescolar en países desarrollados padecen anemia (falta de hierro) como consecuencia de su dieta, hecho que acarrea problemas cognitivos y de rendimiento. Los insectos contienen enormes cantidades de micronutrientes como el hierro, además de cobre, magnesio, fósforo, manganeso, selenio y cinc. Por otro lado, contienen mucha fibra en forma de quitina, el carbohidrato básico que configura la cutícula de los artrópodos. La quitina es molecularmente similar a la celulosa de las plantas y se considera, como ésta, de gran importancia para la salud intestinal.

 

-Menos riesgo de contraer enfermedades zoonóticas

 

No existen evidencias de la transmisión de enfermedades de insectos a humanos debido a su consumo, como sí ocurre con los pollos o las vacas (gripe aviar o enfermedad de las vacas locas). Aunque si bien, es cierto que no existen suficientes estudios que respalden la total inocuidad de su consumo.

¿QUÉ NOS APORTAN CON RESPECTO A OTROS ALIMENTOS DE ORIGEN ANIMAL Y VEGETAL?

 

Como podemos observar, los bichos se mantienen en la cúspide en relación a la cantidad de proteínas que poseen con respecto a otros animales de los cuales nos alimentamos y que hasta hoy, creíamos que eran nuestra única y gran fuente de energía saludable.

La FAO también recomienda que hagamos de los bichitos nuestra fuente nutritiva habitual, debido a que contribuyen al mantenimiento del medio ambiente por su poca producción de gases de efecto invernadero y poco amoníaco (derivado sobre todo de los excrementos). Por lo que la contaminación de metano es de 100.000 veces menos que el producido por los rumiantes.

Conociendo que la falta de agua afecta actualmente a gran parte de la humanidad y atenta contra la biodiversidad, es fundamental conocer que necesitan menos consumo de agua para su cultivo que el propio ganado.

Así como también, se necesita mucho terreno para cubrir la demanda de alimentos destinados a personas y animales (pastos, cultivos, etc.), ocupando hasta 200 metros cuadrados para ello. Algo que no ocurriría con el cultivo de insectos, los cuales solamente ocuparían alrededor de unos 15 metros cuadrados de tierra.

Hemos podido comprobar lo rentables que son con respecto a otros animales pero ¡también son más saludables para nosotros con respecto a otros alimentos de origen animal y vegetal!, básicamente porque nos aportan:

  • 5 veces más magnesio que el que nos pueden proporcionar las vacas
  • 3 veces más hierro que el que nos pueden proporcionar las espinacas
  • 2 veces más de calcio de lo que nos pueden proporcionar los botes de leche
  • 2 veces más de fibra que el que nos puede proporcionar el arroz

Así como, 10 veces más de vitamina B12 que el que nos puede proporcionar el propio salmón.

¿CUÁL ES EL FUTURO DE LA DIETA INSECTÍVORA?

 

El problema de la escasez de alimentos dentro de una década, no se solventará graciasa la ingesta de esta especie, sino que “la respuesta es la diversidad”, dice Frøst. “La diversidad es igual a la resiliencia – cuanto más diversas sean nuestras dietas, más tenemos seguridad alimentaria. Si excluyes a los insectos, eso es una parte importante de la diversidad que estás perdiendo “.

Los expertos de la agencia de la ONU están convencidos de que bichos y bichitos permitirán alimentar a los 9.000 millones de humanos que poblarán el mundo en el año 2050. «Es más fácil producir nutrientes con insectos y mucho más barato que hacerlo con la ganadería convencional», comenta Aranceta.

En la actualidad, ya hay 122 países que se alimentan de estos seres: la entomofagia, ya seda en Asia, América y Oceanía y también Europa. Aún así, la UniónvEuropea es consciente de que no será fácil al principio, salvar los prejuicios contra el consumo de grillos y escarabajos. Los tailandeses, que son unos expertos, dicen que se pueden comer de cualquier forma. Como todo, es cuestión de ponerse.

 

¡Ánimo y buen Probicho!

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